¿Quiénes somos?

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Gema González Caravaca

foto_gemaHablar de Gema es hablar de una persona a la que vas descubriendo poco a poco; es como una novela de esas que te atrapan aunque la acción no comience hasta la página 100. Y es que Gema maneja el tiempo de una manera poco habitual en nuestros días. Frente al frenesí y las prisas continuadas en que nos movemos, todo su ser irradia una serenidad que, si no me equivoco, nace de ese tempo interno tan valioso e inusual. Inusuales son también muchas de sus aficiones, pues la vorágine de la urgencia las ha sacado del panorama de lo posible para muchas/os de nosotras/os: viajar en bici, escuchar la radio (programas “de los hablados”), leer saboreando lo que uno lee, indagar a fondo una cuestión.

Esa esencia pausada podría hacernos imaginar a alguien a quien le costara el compromiso y la acción. Nada más lejos de la realidad. Desde que la conozco he visto a una persona sin miedo, que ve posibilidades donde otras/os vemos dificultades.

En el ámbito docente que compartimos despliega virtudes, también inusuales, como el deseo de trabajar en equipo y la asunción de responsabilidades. La primera virtud hizo que nos conociéramos en un grupo de trabajo en torno a la lectura en las aulas, y que hayamos seguido colaborando, muy gustosamente, en proyectos como este. La segunda provocó que fuera nuestra coordinadora en los días en que este material parecía destinado a ser un libro de texto, y alguien debía asumir la ardua tarea de entenderse con quienes no nos entendíamos.

Esta licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid ha mostrado ese carácter y esas convicciones en su despliegue laboral. No ha dudado en pedir centros donde el alumnado, por su situación de desventaja, requiere de un profesorado especialmente apasionado. Así, trabajó en el IES Arcipreste de Hita, y continúa por tierras vallecanas, ahora en el IES Palomeras. En el primero de estos centros desempeñó el difícil cargo de jefa de estudios.

Si nuestra relación como equipo de trabajo fuera una novela, estaríamos en el punto en que, planteado ya el conflicto principal, sus protagonistas indagan la manera de resolverlo. El conflicto es cómo hacer que el aprendizaje en las aulas resulte atractivo y fructífero para el alumnado del siglo XXI. En la propuesta conjunta que hacemos veréis esa visión de Gema: ofrecerles lo más auténtico que hemos vivido personas que somos de otra generación (el gusto por la buena literatura, el planteamiento de cuestiones de fondo), pero hacerlo desde su lenguaje digital, horizontal, multicultural, abierto. Con Gema la mirada nunca es a corto plazo, así que esperemos que esta colaboración se prolongue hasta la página 500, la 800, o la 1.000.

Alfredo


Arancha Huerta López

 foto AranchaEsta de aquí es Aránzazu Huerta López, Arancha. Nos conocimos en la primera hora del primer día de nuestro primer año de carrera, Filología Hispánica, en la Complutense. Nos sentamos juntas y, desde entonces, nos vamos acompañando en lo profesional, y en la vida.

Muchas asignaturas de aquellos años las sacamos “a medias”. Me prestaba los apuntes de las primeras horas (es muy puntual, ¡no como yo!) y nos repartíamos las lecturas, que luego comentábamos. Tuvo ordenador antes que yo, así que en su casa pasábamos los trabajos a los “nuevos soportes de la información”. Por eso no me extraña cuando me cuenta que se encarga de maquetar la revista de su centro, o que puede hacer tal o cual cosa en la web.

También compartimos los temas de la oposición. Me alegré mucho de que aprobara con plaza, por ella y también porque es una trabajadora concienzuda y las chicas y chicos que han tenido y tendrán la suerte de dar con ella aprenderán mucho y se sentirán apreciados y valorados.

Por supuesto, me encantó que, después de pasar varios años en Alcorcón, le dieran como destino definitivo un instituto de Vallecas, muy cerquita del mío. Eso nos brindaba una nueva oportunidad de compartir a nivel profesional, ¡incluso podríamos vernos para comer juntas alguna que otra vez!. Varios años de grupos de trabajo, en los que nos formábamos en animación a la lectura, aprendizaje basado en proyectos, metodologías inclusivas… Todo esto, y lo que se nos ocurría, lo poníamos en práctica en las aulas, lo contrastábamos con la realidad. Recuerdo con mucho cariño esos años, los intercambios entre centros. Lo mucho que aprendí con Arancha.

El 15 M vino a zarandearla. Se implicó en su barrio, en la lucha por la Educación Pública, por la cultura en general. Y así sigue.

Se nos mudó al CEIPSO Miguel de Cervantes, donde ha sido Jefa de Estudios.

¡Ah! Y una cosa más: veinte años después, seguimos siendo amigas.

Berta


Berta Iglesias Varela

Foto BertaMe encontré con Berta en plena batalla por la Enseñanza Pública, en 2011, un año complicado para nosotras, de recortes durísimos en Educación, y en Vallecas, el entorno socio-educativo donde más daño podían hacer. Y mientras intentábamos salvar los muebles de lo que parecía su penúltimo naufragio, Berta me propuso entrar en un grupo de trabajo de fomento de la lectura, donde ella y otras compañeras, generosas todas, compartieron conmigo mucho y bueno de su saber hacer.

Yo estaba entonces gateando, intentando ponerme de pie en la profesión para parecer una profesora y de la mano de Berta en el IES Vallecas Magerit, entendí mucho de lo que significa ser docente para todas y para todos. Vi a Berta entre una chavalería bulliciosa, dándole la vuelta a las mil ideas preconcebidas que yo tenía sobre la enseñanza y pensé que esa era la forma de entenderla y hacérsela llegar.

Luego la vi trabajar sobre los materiales que preparaba y vi su mirada múltiple sobre los temas, sobre las tareas, sobre los conceptos, no se conformaba con poco, incluso para lo aparentemente sencillo. Berta transforma Lengua y Literatura en un poliedro con el que aprender algo más que una asignatura. Es ambiciosa y cuando se propone una herramienta educativa piensa en que quienes lo utilicen puedan lograr más que aprobar: destrezas para saber hacer, diversidad para enriquecer, crítica para crecer, igualdad para ser, compromiso para vivir y ecología para existir.

Lo que resulta también responde a su enorme capacidad de trabajo, a su energía, a sus ganas y a su interés por buscar, por formarse constantemente, da lo mejor de sí misma para conseguirlo también de los demás.

Aún en la distancia hoy, es una suerte habérmela cruzado en el camino, la que comparto con sus alumnas y alumnos.

Amparo


Amparo Ramos Pérez

foto_amparoAmparo es energía, curiosidad, valentía.

Nos conocimos en un grupo de trabajo sobre animación a la lectura. Ambas trabajábamos en Vallecas, en institutos de los que entonces se llamaban “de difícil desempeño”. Nos unía el interés por la literatura, el convencimiento de que hay que dejar un espacio en el aula para la lectura y para hablar de ella. Allí realizamos nuestros primeros intercambios educativos y oí hablar por primera vez de los grupos interactivos, en los que ella participaba.

Amparo no viene del mundo de la educación, es decir, que no empezó su labor profesional por esa senda, que sin embargo, ha acabado transitando. Es por ello que empecé diciendo que es valiente. Hace falta valor para cambiar de rumbo una vez comenzado; ella lo ha hecho con la energía y curiosidad que la caracterizan, metiéndose a fondo, sin dejar nada al azar. Esta mirada un tanto distante aporta una gran riqueza. De ella he aprendido mirar con amplitud, sin restringirse a un solo campo, con libertad.

Recuerdo que cuando empezamos a proyectar los contenidos de este “libro” le tocó investigar sobre la comprensión lectora, así que se lanzó con los informes PISA, las inferencias, los tipos de preguntas… Así han sido todas las experiencias que he compartido con ella.

Ese compromiso con el trabajo no es algo aislado; también en su vida, en su barrio, Vallecas, lo mantiene. Y es que otra cualidad de Amparo es la coherencia.

Gema


Alfredo Serrano de Haro Martínez

Alfre4 copiaConocí a Alfredo en unos años en los que la rebeldía ante un sistema educativo obsoleto nos llevó a buscar otras formas de transmitir y enseñar. Alfredo llegó con las ideas muy claras, con muchas ganas, con optimismo y tendencias innovadoras. Su formación es muy amplia: estudió Derecho en la Universidad Carlos III, Humanidades en la Universidad de Salamanca y actualmente cursa estudios de Teología; quizá debido a esto, aportó una visión diferente y complementaria a todos los trabajos conjuntos que hemos ido realizando.

Siempre transitando por los centros educativos de Vallecas, el IES Vallecas-Magerit primero y actualmente el IES Villa de Vallecas, no duda en dar clase al alumnado con mayores dificultades de aprendizaje y siempre con resultados positivos. Concibe la educación como un conjunto, como un todo, no exclusivamente como una transmisión de conocimientos y eso es valorado por sus alumnos y alumnas a los que Alfredo anima y devuelve la autoestima perdida.

Alfredo nunca está conforme, nunca le basta lo que ha hecho, siempre quiere más. Es esa inquietud por seguir investigando nuevas fórmulas la que le mueve a innovar, siempre innovar: grupos interactivos, aprendizaje cooperativo, actividades inter-centros… y no solo en el aula. Quiere que sus alumnos y alumnas conozcan el mundo real y utilicen lo aprendido en esa realidad, por eso son muy importantes para él las actividades en la calle, en el barrio.

Por todo esto, Alfredo no es solo un profesor, es un guía, un referente para el alumnado que tiene la suerte de compartir aula con él.

Arancha