ANÁLISIS DE TEXTO: El lenguaje no literario y el lenguaje literario

En esta unidad estamos aprendiendo cómo expresamos los sentimientos, tanto con el lenguaje no verbal como con la palabra. La literatura es una de las formas de emplear la palabra. Veamos algunas de las diferencias entre el lenguaje no literario y el lenguaje literario.

 1.-El lenguaje no literario.

Como ejemplo de lenguaje no literario, vamos a analizar el que se emplea en las ciencias sociales, como la Psicología.

Resumiendo, el miedo es una señal que interpretamos de un estímulo o situación con potencial suficiente para producirnos algún tipo de daño, perjuicio o desequilibrio, tanto en el plano físico como en el plano psicológico. Esta señal estimula nuestra mente y cuerpo a poner en marcha las conductas y actividades (la huida, la lucha, la evitación o la resistencia) que estimamos oportunas para superar esas situaciones. No obstante, también puede producirse una respuesta de bloqueo, probablemente como consecuencia de la incapacidad del individuo para encontrar y/o ejecutar una de las distintas conductas que podría llevar a cabo en ese momento. (Carpi et al., 2008)

Por su parte, en la respuesta fisiológica asociada al miedo existe un predomino del sistema nervioso simpático (el que nos prepara para una respuesta rápida de lucha, huida o evitación), mediante la acción de la amígdala y de la estimulación del hipotálamo lateral que da como resultado incrementos en la frecuencia cardiaca, en la presión sanguínea, la conductancia de la piel, la tensión muscular, todo ello prepara al organismo para la acción y todo ello por la secreción de catecolaminas.

Mestre Navas, J.M. y Guil bozal, R. La regulación de las emociones. Una vía de la adaptación personal y social.

  • La función más importante en el lenguaje de las ciencias sociales es informar. Por eso, encontramos resúmenes.
  • Cuando se cambia de aspecto, se cambia el párrafo mediante un punto y aparte. En este fragmento, el primer párrafo se dedicaba a definir el término “miedo”, y el segundo expone las señales físicas del miedo. Por eso los autores han utilizado el punto y aparte.
  • Es normal citar las fuentes. Hay distintas formas para citarlas pero normalmente incluyen el apellido, el título de la obra y el año de publicación.
  • Es importante evitar ambigüedades, así que son frecuentes las definiciones de los términos que se usan. Para definir, se emplean normalmente el verbo “ser” y otros verbos en tiempo presente. También son muy importantes los sustantivos que sirven para asignar a una categoría aquello que estamos definiendo como “señal”, en este caso.
  • Si un término necesita aclaración o precisión, se coloca entre paréntesis o rayas.

El lenguaje escrito no literario está por todas partes: en el libro de matemáticas, en los anuncios del periódico, en nuestra revista favorita, en el “whatsapp”, etc. Sirve para informar, explicar, pedir perdón, para expresar sentimientos y para un millón de cosas más.


Actividades

1. Comparad la definición de miedo que da el fragmento, con esta que da el Diccionario esencial de la lengua española de la RAE. ¿Qué características, de las que hemos estudiado, comparten?:

  • Miedo. 2. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

2. En el lenguaje de las ciencias sociales es habitual encontrar palabras especiales, llamadas tecnicismos. Señalad tres en el texto y buscad su significado en el diccionario.


2.-El lenguaje literario.

¿Conoces a algún personaje literario que sea miedoso? ¿Y alguno que infunda temor? ¿A qué tienes tú miedo?

La literatura está llena de sentimientos: miedo, amor, alegría, dolor, etc. Vamos a comparar este texto en el que aparece el miedo, con el texto no literario que hemos analizado anteriormente.

“Tras éxtasis como aquél, que sumía de pronto en un recogimiento en el que, con palabras comedidas pero terroríficas, pintaba los horrores de nuestro tiempo: con gran profusión de detalles describía los efectos de la peste en los cuerpos y relataba casos desgarradores de familiares separados por la muerte- y el sollozo desesperado sobre el lecho de muerte de los seres más queridos-con tal realismo que arrancaba el llanto y los gritos de la multitud. Un hombre, apostado en las primeras filas, observaba fijamente al profeta con la boca abierta, los miembros agarrotados, el rostro una sucesión de todos los colores -amarillo, azul, verde- del miedo. El loco vio que lo miraba y le clavó la vista, como la serpiente de cascabel que atrae a su víctima temblorosa hasta que se abalanza sobre ella con las fauces abiertas. Hizo una gran pausa, se irguió más. Su semblante irradiaba autoridad. Seguía observando al campesino, que había empezado a temblar pero no dejaba de mirarlo. Juntaba a intervalos las rodillas y le castañeaban los dientes, hasta que en un determinado momento cayó al suelo, presa de convulsiones. (…)

Gritos de horror inundaron el lugar; todo el mundo trataba de escapar, y en cuestión de minutos el espacio destinado a mercado quedó desierto. El cadáver yacía en el suelo, y el visionario, sosegado y exhausto, se sentó junto a él y apoyó la mano en su mejilla hundida. Al poco aparecieron unos hombres, a quienes los magistrados habían encomendado la retirada del cadáver. El loco, creyendo que eran carceleros, huyó precipitadamente, mientras yo seguía mi camino en dirección al castillo.”

SHELLEY, Mary, El último hombre, El cobre Ediciones, Barcelona, 1997

  • Fíjate en los verbos: la riqueza de tiempos verbales es mucho mayor en la literatura.
  • En la literatura es también frecuente el uso de palabras especiales, que no empleamos normalmente. Sin embargo, no son tecnicismos. No buscan desambiguar el texto, sino sugerir nuevos significados, enriquecerlo.
  • La literatura emplea palabras pero el uso que hace de ellas es especial, se permite licencias que no pueden aparecer en otros textos. Fijaos aquí, por ejemplo, en el uso especial de la palabra “inundar”.

Un uso especial del lenguaje, es la literatura, que presa especial atención a lo que sugieren las palabras que escogemos. Además de transmitir un contenido, la literatura despierta en quien lee múltiples sensaciones (belleza, tristeza, repulsa, etc.) Por eso es una buena manera de reflejar sentimientos y emociones.


Actividades

1. En el texto, Mary Shelley nos describe las reacciones de miedo de un grupo de personas ante el discurso sobre la peste que realiza un visionario, un hombre que había perdido a su mujer y a su bebé debido a este mal. Compara esas reacciones físicas, marcadas en negrita, con el segundo párrafo de la definición de miedo del libro de psicología. ¿Son las mismas?, ¿cuál te gusta más? Intenta explicar por qué.

2. En parejas, buscad en el fragmento los siguientes rasgos literarios:

  • Variedad de palabras relacionadas con el miedo.
  • Seis palabras no habituales que significan “ruido que se hace al llorar”, “cama”, “ponerse muy derecho”, “rostro”, “estaba tendido” y “muy cansado”.
  • Una comparación.

3. Después de que un hombre del público muera de peste, el visionario se acercó al cadáver y “se sentó junto a él y apoyó la mano en su mejilla hundida.” ¿Por qué creéis que hace esto? ¿Qué os sugiere?

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